Comienzo de nuevo,
no se hasta cuando,
pero ahora vuelvo
es el ahora lo que importa,
no se si hay después,
sólo se lo que vivo cada instante,
hoy, ahora mismo
en dos segundos el ahora no existe,
......
y ayer??
parece lejano
ya no puedo volver
la vida es otra
es nueva, diferente
intensa
es la mía.
Pasan lo días, los meses
y con vosotros voy descubriendo el mundo,
ya os conozco,
sois las risas del otro lado,
os escuchaba,
oía vuestras voces,
me estabais esperando,
y ahora con vosotros aprendo a vivir,
a sentir,
a ser feliz.
Siente que ha llegado el día, el día de avanzar,
no sabe bien hacia donde, está inquieto,
algo le empuja, siente que es el momento de cambiar de lugar
de buscar su destino.
Tiene miedo, está impaciente,
se mueve, no sabe bien como hacerlo
siente su fuerza y lo intenta, va avanzando,
despacio, se abre camino lentamente.
Siente que algo le espera ¿bueno? ¿malo?
No importa, le está esperando, le espera a él.
Siente que desciende,
incertidumbre, miedo, soledad,
continúa su camino hacia su destino,
aún no lo sabe pero avanza hacia la vida.
Hace mucho calor,
Su corazón está a punto de estallar
¡¡¡¡boom!!!!
¿Qué ocurre?
Siente frío, mucho frío, ya no escucha el latido,
el latido que le ha acompañado desde que existe,
escucha y no lo oye, siente pánico…….
Vuelve, ahí está de nuevo,
lo escucha lejano, diferente, pero lo reconoce,
está ahí de nuevo, cerca, casi puede tocarlo.
Comienza de nuevo a sentir calor
el miedo va desapareciendo, poco a poco, despacio,
sólo necesita escuchar el latido, sentirlo cerca,
acompañándole.
Aprenderá,
aprenderá a tener la certeza de que el latido siempre le acompañará,
aún cuando no lo escuche, siempre estará junto a él.
¡La vida le da la bienvenida!

Siento latir tu corazón
siento tu hipo
siento tus pies haciendo fuerza contra mi ombligo,
siento tu cabeza presionando mi pelvis,
pero aún no puedo besarte,
no puedo abrazarte,
pero puedo quererte.
Ellos también te sienten,
ponen sus manitas sobre tí
y a pesar de que la piel os separa
sienten como te mueves
y les da risa,
saben que pronto podrán quererte.
Unos días más y podremos ver tu carita.
Te esperamos.
¿Por qué somos tan volubles?
Hoy me pareces una persona excelente y mañana desearé no haberte conocido nunca.
Hoy soy capaz de hablar de ti en positivo, alabando todas tus virtudes, y ayer no era capaz de encontrar un solo adjetivo bueno que hablase de ti.
Hoy quiero compartir mis pensamientos contigo y sin embargo ayer no hubiera compartido ni un buenos días, pero mañana me serás totalmente indiferente.
¿Somos tan superficiales?….
No buscamos la persona,
no es la persona en lo que nos fijamos y a lo que nos unimos,
sino a sus acciones y actos,
ésto siempre me hace reflexionar
no son las personas las que cambian,
cambian las circunstancias, las situaciones, los contextos.
En cierta ocasión, durante un taller para matrimonios, le preguntaron a una
esposa: "¿Tu esposo te hace verdaderamente feliz?
El esposo alzó ligeramente el cuello en señal de seguridad, pues sabía que su esposa diría que sí, pues ella jamás se había quejado durante su matrimonio.
Sin embargo, la esposa respondió rotundamente:
"No. No me hace feliz ... Yo soy feliz.
El que yo sea feliz no depende de él, si no de mí"
Y continuó diciendo: "Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad. Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de alguna otra persona, cosa o circunstancia sobre la faz de la tierra yo estaría en serios problemas."
Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente: el ser humano, las riquezas, mi cuerpo, los amigos, el clima, mi jefe, los placeres.... y así podría decir una lista interminable.
Es por eso que cada día decido ser feliz... A lo demás lo llamo
"experiencias": olvido las pasajeras y vivo las que son eternas: amar, perdonar, ayudar,compartir, comprender, aceptar, consolar..."
"La gente dice: hoy no puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque hace mucho calor, porque alguien me insultó, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoró."
Y yo digo: "SE FELIZ, aunque haga calor, aunque estés enfermo, aunque no tengas dinero, aunque alguien te haya insultado, aunque alguien no te ame o no te valore."
"La felicidad no depende de los demás, sino de ti, de la decisión que tú tomes cada día."

“Cuando estás esperando un niño, es como planificar un maravilloso viaje de vacaciones a Italia. Te compras un montón de guías de viaje y haces planes maravillosos: el Coliseo, el David de Miguel Angel, las góndolas de Venecia…Incluso aprendes algunas frases útiles en italiano. Todo es muy emocionante.
Después de meses esperando con ilusión, llega por fin el día. Haces tus maletas y sales de viaje. Algunas horas más tarde, el avión aterriza. La azafata viene y te dice “Bienvenido a Holanda” “¿Holanda?”, dices, “¿Qué quiere decir usted con Holanda? ¡Yo contraté un viaje a Italia! ¡Tendría que estar en Italia! ¡Toda mi vida he soñado con ir a Italia!”.
Pero ha habido un cambio en el plan de viaje. Han aterrizado en Holanda y tienes que quedarte allí. Lo más importante es que no te han llevado a un sitio horrible, asqueroso, lleno de malos olores, hambre y enfermedades. Simplemente, es un sitio diferente.
Por lo tanto tienes que salir y comprarte nuevas guías de viaje. Y debes aprender un idioma completamente nuevo. Y conocerás a gente que no hubieras conocido nunca. Es simplemente un lugar distinto. Es más tranquilo que Italia, menos excitante, pero después de haber pasado un cierto tiempo allí y de recobrar tu aliento, miras a tu alrededor y empiezas a darte cuenta que Holanda tiene molinos de viento, tulipanes e incluso Rembrandts.
Al mismo tiempo, toda la gente que conoces a tu alrededor está muy ocupada yendo y viniendo a Italia, y están todos presumiendo de lo bien que se lo han pasado allí. Y durante el resto de tu vida, te dirás a ti mismo: “Si, allí es donde yo debería haber ido, es lo que yo había planeado”. Y el dolor nunca, nunca desaparecerá del todo, porque la pérdida de ese sueño es una pérdida muy significativa.
Pero si te pasas la vida lamentándote por el hecho de no haber podido visitar Italia, es posible que nunca te sientas lo suficientemente libre como para disfrutar de las cosas tan especiales y tan encantadoras que tiene Holanda”.
Emily Pearl Kingsley, escritora del programa de TV “Barrio Sésamo” y madre de un niño con Síndrome de Down.
Hace unos días tuve la satisfacción de acompañar a un artista a recoger su premio.
Es un artista muy particular, con un tremendo carácter, carácter de genio quizás. Este día estaba feliz, había pintado un cuadro y alguien importante le iba a entregar un diploma por ello. Su cuadro está expuesto en una sala y todos lo podrán admirar y él se siente importante por ello.
Como un artista al escuchar su nombre levanta la cabeza y con paso firme se dirige al escenario, no se acobarda ante los aplausos, a pesar de que en otras ocasiones le paralizan los estruendos, continúa hacia delante a recoger su premio.
Alguien le acerca un micrófono y sin pensárselo alarga su mano y dirigiéndose al público dice “gracias a todos”. Todos aplauden de nuevo y él sonríe feliz.
La satisfacción por el trabajo bien hecho y el reconocimiento de los demás hacen que por un instante su carácter terco y su dificultad de relación se disipen y den lugar a un ser encantador que empatiza con el público, y yo no puedo dejar de llorar.

“Cuando una puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo aquella puerta que se cerró que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros”.
No siempre podemos escoger que puerta abrir o cual cerrar, hay puertas que desearíamos cerrar para siempre, otras que desearíamos no haber abierto nunca y algunas que desearíamos abrir con todas nuestras fuerzas.
Con cada puerta que se cierra perdemos ilusiones, perdemos amor, amistades, fantasías, a veces perdemos odios, miedos, lo mismo ocurre con cada puerta que se abre, podemos encontrar grandes esperanzas o grandes desesperanzas, pero tanto lo perdido como lo encontrado nos ayuda a crecer, a ser distintos, a enfrentarnos a nuevas situaciones, a afrontar nuevos retos.
Quedémonos con todo lo que nos hace ser felices, quedémonos con el sabor dulce de haber podido disfrutar de alguien aunque ahora ya no esté, con la alegría de lo que tenemos y con el recuerdo de lo que tuvimos.
Disfrutemos del presente, de cada segundo vivido hoy.
No suframos por el pasado que no podemos recuperar.
Soñemos con el futuro, con nuevos encuentros, con nuevas ilusiones.
Disfrutemos nuestros recuerdos, convirtiéndolos en energía para vivir cada día.
Y como decía Pedro Guerra en su canción:
“Daniela por dentro está llena de puertas
unas cerradas otras abiertas
Daniela por dentro está llena de puertas
a veces sales a veces entras
Daniela es del viento y a veces se entrega
y pierde cosas pero otras quedan”. (….)
“Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo”.
Cuando me siento delante de tus teclas escribo.
Escribo palabras que no se leer.
Escribo palabras que no entiendo.
Estás a mi lado y sigo escribiendo, más letras, más palabras.
Escribo de nuevo, no entiendo.
Tu envías a mis dedos la orden de escribir y yo obedezco.
¿Quién eres?
Me asustas.
Escribo.
Escribo y no se leer.

¿Por qué será que hay fechas importantes en tu vida que coinciden con otras también importantes para ti?
Un dos de enero murió mi abuelo, un dos de enero nació mi hermano.
Un veintidós de agosto nació mi tío, un veintidós de agosto nací yo, y después ese tío con el que compartía día de nacimiento, murió.
Un veinticinco de mayo nació mi hijo, un veinticinco de mayo murió mi amiga.
Fechas que hacen coincidir la vida y la muerte de personas a las que amas.
¿Por qué?
¿Será para que un recuerdo alegre minimice el dolor por lo perdido?
Mi abuela siempre sufrió en silencio por el recuerdo de su marido mientras celebraba el cumpleaños de su nieto.
A mi se me encogerá el corazón dentro de unos días mientras celebro el cumpleaños de mi hijo.
Me hace sentir triste, pero no puedo evitar pensarlo.
¿Vosotros no tenéis fechas que hacen coincidir acontecimientos importantes en vuestra vida?

¡¡¡Por fin viernes!!!,
A las 16'30 salir a toda ostia sin matarme por la M-40 (porque claro la M-30 con las obras ni de coña) para llegar antes de las 17'00 a la guardería de la niña, de allí y sin entretenernos demasiado en los toboganes del hall, bajar la escalera-atajo hasta el coche (que le he dejado con la tarjeta de "soy minusválida" para que el Sr. Parquímetro no me ponga multa), (si le veo cojeo), e intentando que la niña miré hacia la derecha para evitar la tremenda rabieta si ve el escaparate divino del chino de la izquierda, que le encanta y que ya ha descubierto que ser consumista en este siglo es lo que se lleva y lo que nos encanta a las chicas. Ya llego tarde a la parada de la ruta del niño, que llega a las 17'15 (menos mal que es viernes y que con el atasco se retrasa 5 minutillos que me da tiempo a respirar), se sube al coche y me cuenta (mientras escuchamos los lunis en el punto 20 del volumen de la puta radio) (encima sorda) el menú del día (lentejas pollo y plátano) y chocamos las manos si coincidimos en algo. De ahí al mercado al puesto de los congelados a comprar pescado, sonriendo a los tenderos que son majísimos (y parece como si no se dieran cuenta de que tus manos acaban en dos niños que arrastras pese al dolor de espalda), y le suben a una la autoestima con sus bonitos piropos acompañados de guiños de ojos (por eso los viernes la compra es terapéutica). De ahí a casa de mi abuela porque si no la vemos un día a la semana el niño se queda sin paga y me viene estupenda para la hucha de ahorro para el viaje de fin de curso y el campamento de verano (aquí es cuando me acuerdo del refrán "gastas más que un hijo tonto" muy cierto, sí), con suerte estoy llegando a casa a las 7 para recibir a mi estupendo y joven marido que pese a su semana de curro, sigue con energía suficiente para encargar nuestro tercer retoño. Y aunque sea viernes, mañana a las 7'15 los dos despertadores sonarán puntuales para recordarme que una mamá no descansa los fines de semana, claro que como los sábados toca limpieza de casa al final tendré que agradecer que alguien me empuje a madrugar.
¡¡¡Viernes!!! Por fin.

Cuando era una niña jugaba a hacer torres. Torres de esas de colores que formas juntando piezas de madera. Conseguía llegar muy alto. No tenía miedo a que se derribasen porque estaba bien entrenada y mi pulso era perfecto. Sólo caían cuando yo quería.
La vida es como una torre de piezas de colores. Vas juntando unas con otras e intentas llegar muy alto. A veces tienes la falsa sensación de tener el control, de que puedes conseguir lo que quieres.
Pero igual que con las torres, en la vida uno nunca sabe hasta donde puede subir, ni hasta donde puede bajar. Aunque tu pulso sea perfecto no puedes controlar el viento.
Siempre debemos estar preparados por si la torre se cae y sobre todo debemos saber que SIEMPRE podemos levantarla de nuevo.
Erick Fromm.
Del libro “El arte de amar”.
Nos enamoramos, cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos…cuando compartimos con esa persona, nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos. Este sentimiento nos produce gran placer, hasta que la química de nuestro cuerpo cambia y dentro de él se producen unas sustancias llamadas endorfinas. Nos sentimos felices, y andamos todo el día de buen humor y atontados.
Cuando estamos enamorados, nos parece que nuestra pareja es perfecta y la más maravillosa del mundo. Empezamos a amar, cuando dejamos de estar enamorados. El amor requiere tiempo, requiere conocer y reconocer los defectos del ser amado…requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse sea malo, al contrario es maravilloso…sin embargo, es sólo el principio.
Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando empiezan a ver defectos en la otra persona, y se dan cuenta, que no es tan perfecta como pensaba. El verdadero amor, no es ciego. Cuando amas a alguien, puedes ver sus defectos y los aceptas. Puedes ver sus fallas y quieres ayudarles a superarlas. El amor verdadero está basado en la realidad. No es un sueño de que encontraste a tu príncipe azul, o a tu princesa encantada.
Encontraste una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta, ¡ni tu tampoco! Encontraste tu alma gemela…pero también los gemelos discuten y tienen diferencias. Tú no puedes amar a alguien que no te ama…ya que el amor verdadero es recíproco. Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfectamente una persona imperfecta.

Hay días en los que lo darías todo por quedarte en este mundo para siempre.
Días en los que eres más feliz, días normales en los que te levantas con sueño cuando suena el despertador, corres para llegar a tiempo al trabajo, apenas tienes tiempo para tomar un café y sabes que te espera un día duro, pero hay algo dentro de ti que te hace sonreír, que te empuja hacia delante, son las ilusiones, y lo mejor es que todos podemos buscarlas, están ahí, dentro de nosotros, sólo necesitamos pensar en ellas, creer en ellas, para hacerlas realidad.
Hoy tengo ilusiones y me siento feliz.
Voy a hacerlas realidad.
Tres días después descubro que no se que poner, no me atrevo a escribir, siento que cada palabra será leída por otros, ya no soy yo quien decide quién quiero que me escuche, y entonces me asusto, escribo y al releer lo escrito, borro la mitad de las palabras y entonces el texto pierde el sentido. Me siento cobarde. Me siento virgen, novata, la última en llegar, no tengo el control y mi perfeccionismo no es capaz de aguantarlo, de nuevo borro lo escrito. Es como cuando lees ante una sala llena de gente y tu corazón late tan rápido que podría volar.
Hoy es uno de tantos comienzos en mi vida.
Ha dejado de llover y a ratos el sol, tímido, quiere colarse por mi ventana, los pájaros se atreven a volar entre las ramas, entre los brotes blancos que como si de una epidemia se tratara cubren con éxito cada rama.
"Exito" curiosa palabra.
¿Es el éxito el fin de nuestra vida?
Intentamos llevar cada comienzo hacia el éxito, y cuando lo alcanzamos ¿qué?
Dicen que lo difícil no es lograrlo sino mantenerlo. Es fácil tener amigos, novio, familia, trabajo, pero.... ¿es fácil mantenerlos?
El éxito viene y se va.
Ha comenzado a llover, los pájaros ya no se atreven a volar entre las ramas.